Hemos nacido para convivir los unos con los otros y relacionarnos. Para tener una familia que nos quiera y pertenecer a un grupo determinado donde tener amistades que cultivemos y cuidemos, también para crecer no podemos hacerlo solos, sin los demás no podemos llegar a nuestro auténtico desarrrollo personal.
Los amigos son algunos ejemplos de esas personas a las que necesitamos en la vida para sobrevivir, aunque especialmente la familia es el grupo más importante en el que podemos encontrar ese pedazo de corazón tan ansiado.